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¿Qué comen los vampiros?

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¿Qué comen los vampiros?

Un vampiro es según la cultura de diversos países, una criatura de la noche que se alimenta de la energía vital de otros seres vivos, usualmente representada como sangre, para mantenerse activos. En algunos casos se considera como vampiro, a la persona que roba la energía y la alegría de otras.

Suele identificársele como una deidad demoniaca o un dios menor dependiendo de las mitologías y creencias del país.

Hoy en día el prototipo de vampiro más popular es el eslavo, es decir, un ser humano convertido después de morir en un depredador chupasangre.

Alimentación de los vampiros

Se cree que los vampiros se alimentan principalmente de sangre. Esta puede ser obtenida por una mordedura en la que hincan sus largos colmillos en el cuello de la víctima o bien, a través de una lengua puntiaguda o armada de un aguijón como los vampiros de Bulgaria y Polonia.

Pueden alimentarse en su forma animal. Según la cultura rumana los vampiros pueden transformarse en gatos, perros o caballos. Sin embargo, el folclore les atribuye forma de murciélagos quizás debido a experiencias con murciélagos vampiros, los cuales muerden a los mamíferos para alimentarse de su sangre transmitiendo con frecuencia enfermedades mortales como la rabia.

Las personas infectadas por murciélagos vampiro suelen desarrollar síntomas que son asociados a características del vampirismo como piel pálida, aspecto cadavérico y mucho más.

Otra creencia es que los vampiros se alimentan no solo de sangre sino de la energía de las personas. Se cree que son antropófagos y que consumen carne humana, pues la sangre no es la base de su alimentación.

Origen de un vampiro

Dependerá de la cultura de cada país. El origen de un vampiro más generalizado es la típica mordida en el cuello cuando la víctima está deseosa por convertirse en vampiro. Esta creencia es eslava. uNa persona puede convertirse en vampiro también si bebe la sangre de uno.

Otras culturas establecen que un vampiro puede estar predispuesto por nacimiento al ser el séptimo o doceavo hijo cuyos hermanos mayores sean todos de un mismo sexo, marcas de nacimiento, haber consumido la placenta, entre otras marcas. La muerte prematura y violenta, incumplimiento de rituales funerarios y una maldición por acciones criminales o sacrílegas pueden convertir a una persona en vampiro.